Soy ingeniero civil, tengo 35 años y soy padre soltero de Noemí, mi niña de 3 años que es mi razón de seguir adelante. Pasé por un divorcio que no solo fue el final de un matrimonio, sino el choque entre los valores que yo traía y un ecosistema cultural que ya no los reconocía.
Ser proveedor, protector, hombre de familia... en el mercado de citas local eso parecía un defecto. Durante meses interpreté eso como un problema mío. No lo era.
Hace dos años, por obra del destino, conocí a Lina. Una joven de Europa del Este, con una historia de vida que hubiera aplastado a cualquiera y que sin embargo caminaba con una dignidad y una femineidad que no había encontrado en años. Lo que aprendí en ese proceso, lo documenté todo en este manual.
Lina — la historia que pronto contaré al mundo. La experiencia que originó El Código Eslavo.